Por CIMIENTOS PERONISTAS
EL EJEMPLO DEL LADRILLO
Como sabemos, las comunidades se nutren con lo mejor y lo peor de sus integrantes. Es lo que caracteriza a su diversidad. Pasa lo mismo con las individualidades que la componen. Según el ámbito donde nos desarrollemos y las influencias externas, haremos surgir defectos o cualidades. Perón lo definió con el ejemplo del ladrillo, al cual se le suele incorporar bosta en su fabricación. «Pero muy poquito», agregaba el General. Ahí está la clave. Quizá sea inevitable su existencia en lo humano, lo importante es que pueda controlarse. Y en el orden colectivo, es esencial que no llegue a la cabeza.
Pensemos en la dirigencia politica y sus actuaciones. Vayamos a un hecho concreto: las leyes que hicieron posible el deterioro infame de la estructura que sostenía trabajosamente el concepto de Justicia Social, y que fueron votadas afirmativamente por legisladores elegidos por llamarse peronistas. Diputados y senadores que obedecieron a gobernadores «nuestros»! Que no titubearon en voltear una de nuestras máximas ideológicas! Y que hoy se traduce en desazón, miseria cada vez más generalizada y penoso aumento de suicidios!
Claro está que el compuesto parece contener mayoría de elementos inadecuados para la construcción. En este caso, la social. Falló el control. Ése que no puede ejercerse sin una estructura participativa y formadora de representantes que levanten fielmente lo elaborado en las bases del pueblo. Así lo entendimos cuando decidimos lanzar Cimientos.
TURISMO PARTICIPATIVO
Villa Carlos Paz es muy antiperonista. Según mi fundamentado entendimiento, equivocadamente antiperonista. Porque vive de que la visiten. Y eso se da cuando gobernamos nosotros. Hoy se muestra deficitaria, como cualquier destino turístico de nuestro país.
Por cierto que campea la mala onda. Hay que salir a vender un libro así en este momento! Cargué 15 en la mochila y transité los comercios. Para colmo, un Lunes per la matina!
Como se darán cuenta, el libro es de otro momento histórico. En Argentina y el continente. Eso también lo veían quienes escuchaban mis argumentos. Es cierto que lo estoy ofreciendo a muy bajo precio. Pero en la contratapa falta no más el Vivan Perón y Chávez!
Somos de Cimientos. Militamos abajo. Resultado de la primera prueba: En dos horitas vendí 10 de 15. Mucha paciencia, mucho respeto. Y mucho aprendizaje.
CONDENA A LOS PERSONALISMOS
En este espacio de humildes -aunque firmes- pretensiones docentes, nos hemos impuesto mantener la condena a los personalismos, esas desviaciones con mucha capacidad de daño a un Movimiento que cuenta con la mayor y mejor estructura ideológica conocida para concebir al concepto político colectivo y a su praxis. Es ésa la razón de peso que obliga a rescatar como único «ismo» al que alude a su génesis. Los demás, fundados en la temporalidad de gestiones, o lisa y llanamente en la necesidad del poder concentrado de diluir nuestra potencia inclusiva y multiplicadora, habrá que desterrarlos como manera definitiva de saber dónde estamos parados a los ojos del Pueblo y de la historia.
Solemos aquí recordar a un militante que llegó a conducir los destinos del país y que, por eso mismo, sabía de la importancia de sus convicciones que resumía en una frase algo olvidada por buena parte de la dirigencia. Néstor decía: «Nos llaman kirchneristas para bajarnos el precio, nosotros somos peronistas».
No podemos hacernos los distraídos respecto de las internas previas a las elecciones del 2027. Sí esperamos que sólo sirvan al efecto reproductor del entusiasmo y la enjundia imprescindibles para devolver el horizonte perdido a nuestra gente. Pero si la movida en modo tristemente disolvente fuese en serio, sepan los y las responsables de tal mezquindad que el Peronismo seguirá brillando para los tiempos, mientras que la memoria de sus actos irá pronta e indefectiblemente a los pozos del olvido.





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