CIMIENTOS PERONISTAS
En el derecho romano había una institución conocida como capitis diminutio. Hacía referencia a la pérdida de capacidad o derechos cívicos. Éstas iban desde la esclavitud, pasando por determinados derechos ciudadanos y terminando en los más livianos o familiares, como los sucesorios. Se preguntarán ustedes que corno tiene que ver esto con el Peronismo, verdad?
Bien. Lo traemos a colación porque en este andar con nuestro pregón peroncho, nos hemos encontrado más de una vez con la concreta resistencia de compañeras y compañeros a salir a hablar de nuestro sostén ideológico, prefiriendo hacerlo de la gestión o candidatura de algún o alguna personalidad del palo. O sea, del apellido en lugar de la representación.
Miren hasta dónde ha llegado el poder concentrado, en su constante prédica de desgaste a los fundamentos de la mejor herramienta política con que cuenta el pueblo argentino para conseguir su bienestar. Sí, a que nos privemos de mencionarlos. Nos han incapacitado a muchos y muchas para hablar del peronismo. De hacerlo con la certeza y alegría de quien sale a dar una buena noticia a sus vecinas y vecinos. Y, salvo en los momentos más aciagos, como el de la fusiladora del 55, no precisaron ninguna ley. Les ha bastado la mentira diaria o la infinita referencia a algún impresentable colado en nuestras filas.
En los objetivos de CIMIENTOS está el de darle vigencia y vidriera a nuestro cuerpo conceptual, y de hacerlo mostrando el inmenso orgullo de conocerlo y transmitirlo. Y ya que hablamos de derechos, hemos decidido llevar esto a cabo porque cada compatriota merece saber que hay un camino cierto que lleva a la realización de sus sueños.





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