Calor extremo en París

Nicolás Salcito

Propietario y director de Haciendo Camino Ediciones Águila Mora Declarada de Interés Cultural (Res. Nº 2379/14)

julio 14, 2026

Por Aldo Martín  –  https://aldomartin.ar/

Este martes 7, miércoles 8 y jueves 9 fueron los días más calurosos registrados en la historia del país y se espera que el calor extremo continúe hasta el domingo. En la densamente poblada capital francesa se han registrado temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados.

El servicio de emergencias médicas (SAMU) registró el viernes 109 muertes en solo 24 horas, una cifra entre tres y cuatro veces superior a la habitual. Las muertes por ahogamiento —debido a que la gente busca refrescarse en ríos, lagos y el mar— han aumentado a 74, según las autoridades locales

Según medios, el conteo incluye únicamente fallecimientos ocurridos en la vía pública o en domicilios, sin considerar los de hospitales, por lo que el número real de víctimas podría ser aún mayor.

La ola de calor en París está directamente relacionada con el calentamiento global. Los estudios científicos demuestran de forma concluyente que el cambio climático, causado por la actividad humana, está haciendo que estas olas de calor sean más frecuentes, intensas y mortales.

Evidencia científica del impacto del calentamiento global

Varios análisis rápidos y estudios de atribución realizados por equipos como World Weather Attribution y ClimaMeter han cuantificado este vínculo:

  • Aumento de la temperatura: El calentamiento global puede intensificar las temperaturas de una ola de calor entre 2 y 4 °C por encima de lo que serían en un mundo sin emisiones humanas. En París, el aumento estimado del calor para un evento similar es de aproximadamente 2,4 °C .
  • Impacto en la mortalidad: Un estudio que analizó una ola de calor en 2025 en 12 ciudades europeas atribuyó 235 muertes en París directamente al cambio climático. De las aproximadamente 2.300 muertes totales estimadas en esas ciudades, 1.500 (el 65%) se debieron al calentamiento global provocado por el hombre . Sin el cambio climático, la cifra de muertos habría sido un tercio de la observada.

 ¿Cuál es el mecanismo?

El calentamiento global no crea estas olas de calor de la nada, pero las vuelve mucho más peligrosas. Los patrones atmosféricos que las provocan, como las altas presiones que bloquean el aire frío, no son nuevos. Sin embargo, estos patrones ahora se desarrollan en un clima de base mucho más cálido, lo que resulta en temperaturas extremas que baten récords con mucha más frecuencia.

Los científicos señalan que el cambio climático no solo hace que el calor extremo sea más probable, sino que también acelera su intensidad. Se prevé que el número de personas expuestas a este calor extremo crezca de forma exponencial en las próximas décadas.

El impacto del calor extremo en la salud: más allá del golpe de calor

El calor extremo no es solo una cuestión de incomodidad; es un grave problema de salud pública con consecuencias directas e inmediatas.

  • Efectos directos sobre el cuerpo: La exposición prolongada puede causar desde deshidratación y agotamiento por calor hasta el mortal golpe de calor. Además, agrava condiciones preexistentes, especialmente las relacionadas con el corazón, los riñones y el sistema respiratorio.
  • Aumento de la mortalidad: Las cifras son alarmantes. En Francia, se estima que las olas de calor causan alrededor de 5.400 muertes al año. Un estudio de atribución señaló que, de las aproximadamente 2.300 muertes en 12 ciudades europeas durante una ola de calor en 2025, 1.500 fueron directamente atribuibles al cambio climático. Solo en París, se estimaron 235 muertes atribuibles al calentamiento global en ese mismo evento.
  • Presión sobre el sistema sanitario: Los hospitales de París se ven desbordados. Durante una ola de calor reciente, las admisiones hospitalarias aumentaron de forma constante, con centros advirtiendo que la situación era «extremadamente grave» y que el sistema estaba «al borde del colapso». Se reportaron 55 muertes relacionadas con el calor en un solo día en los servicios de urgencias de París. Esta presión ha llevado a activar protocolos de emergencia como el Plan Blanc, que permite reorganizar servicios y llamar a personal adicional.
  • Desigualdad social: El calor extremo no afecta a todos por igual. Las personas mayores, niños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y quienes trabajan al aire libre son especialmente vulnerables. Sin embargo, el factor más crítico es la desigualdad social. Un informe de Oxfam señala que los barrios más desfavorecidos de Francia sufren un exceso de mortalidad del 31% en comparación con las zonas más ricas. Esto se debe a que estas áreas suelen ser «islas de calor» con menos vegetación, viviendas peor aisladas (descritas como «viviendas horno») y una mayor densidad de materiales que retienen el calor.

 Cómo se está adaptando París: un plan contra el calor extremo

Ante la proyección de que París podría alcanzar los 50 °C en las próximas décadas, la ciudad ha puesto en marcha un ambicioso plan de adaptación.

  • El Plan Climático de París 2024-2030: Este plan, que consta de 400 acciones concretas, sitúa la adaptación al calor extremo en el centro de su estrategia. Su objetivo es doble: alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 y hacer la ciudad más resiliente.
  • Estrategias de enfriamiento urbano: El plan se centra en soluciones basadas en la naturaleza y de bajo consumo tecnológico:
    • Masiva expansión de la vegetación: Crear «islas de frescor» en cada barrio mediante la plantación de árboles y la creación de techos y muros verdes.
    • Rediseño de espacios públicos: Incorporar estructuras de sombra, superficies permeables, tejados blancos (que reflejan el calor) y fuentes de agua.
    • Renovación de edificios: Acelerar la rehabilitación de hogares, escuelas y edificios públicos para mejorar su confort térmico sin depender del aire acondicionado, cuyo uso masivo se desaconseja por agravar el efecto isla de calor.
  • Preparación para emergencias: Se está reforzando la capacidad de respuesta durante las olas de calor, con un apoyo específico para los grupos más vulnerables (personas mayores, bebés, embarazadas, personas sin hogar) y la creación de refugios climáticos para la población general.
  • Medidas inmediatas durante una ola de calor: Durante episodios extremos, se activan protocolos específicos, como:
    • Prohibición de venta y consumo de alcohol en la vía pública para evitar la deshidratación.
    • Cierre de escuelas y adaptación de horarios laborales para limitar la exposición.
    • Apertura de parques públicos para dormir y habilitación de fuentes como piscinas improvisadas.
    • Distribución de agua y recomendaciones para limitar las actividades al aire libre.
  • El proyecto «París a 50 °C»: Esta es una misión pionera que escenifica un escenario de calor extremo para anticiparse y preparar todas las medidas de adaptación necesarias. Es un modelo innovador que combina ciencia, participación ciudadana y planificación urbana.

En resumen, el calor extremo en París es un problema de salud pública que golpea con más fuerza a los más desfavorecidos. La ciudad está implementando un plan de adaptación integral y a largo plazo, centrado en soluciones verdes y en la preparación para emergencias, para hacer frente a un futuro inevitablemente más cálido.

Quizás también te interese leer…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *