Por D.S. Lic. Eugenio Rolón (h) y D.S. Lic. Ernesto Eugenio Rolón (n)
Si algo ha demostrado el mundial de football de México 1986, es que toda expresión del ser humano -el deporte por caso- es siempre una expresión política. La “mano de Dios” y la mítica corrida del “Diego” para ganarles a los ingleses con la tan cercana aún Guerra de Malvinas, son prueba de ello. Al respecto huelga recordar, para quienes acusan de “trampear”, la popular frase: «quien roba a un ladrón tiene 100 años de perdón».
A lo antes expresado, se suma que -hoy día- la sola sospecha de que un jugador de fútbol se encuentre implicado o simplemente relacionado con alguien vinculado a un caso de violencia de género, o -más aún- de abuso sexual, le provocaría el inmediato escarnio público, la desvinculación y hasta la recisión de su contrato con el club en el que juegue, todo ello incluso previo a la celebración del pertinente juicio.
Sin embargo, todo cambia cuando quien que se encuentra “sospechado[1]” de vínculos directos con Jeffrey Epstein (quien fuera CONDENADO[2] por delitos sexuales y de tráfico ilegal), es el actual presidente de los Estados Unidos: Donald Trump.
Nos preguntamos: ¿no sería ético negarse categóricamente a un acto oficial con semejante personaje?

Muy por el contrario, el jueves 5 de marzo de 2026, en el Salón Oval de la Casa Blanca, la máxima figura del deporte más popular del mundo, Lionel Andrés Messi[3], con miles de fanáticos y seguidores que ven en él “un ejemplo para la humanidad”: lo secunda, le da la mano, y posa sonrientemente junto a él, acompañado por toda una delegación de deportistas, entre los que se incluyen otros jugadores nacidos en nuestramérica como Javier Mascherano, Rodrigo de Paul y Luis Suárez.
Huelga decir, que tampoco existió rechazo a dicho acto por parte de la Asociación del Futbol Argentino (AFA), ni mucho menos de los clubes “S.A.” a los que pertenecen estos jugadores, quienes creyéndose libres no pueden ver que son sólo seres cosificados, pertenecientes a “una colección” de personas singulares. La palpable realidad que se corresponde a la ¿ficción?: “El centroforward murió al amanecer”[4].
Dime con quien posas y te diré a qué moral respondes
A su tiempo, Diego Armando Maradona, decidió brindar su apoyo a Hugo Chávez, Fidel Castro y Nicolás Maduro, al tiempo que fijara la imagen de Ernesto Che Guevara en su piel, demostrando a las claras su voluntad de defender la emancipación de nuestramérica. Por lo que, siguiendo el saber común de estas latitudes: «dime con quién andas y te diré quién eres», podríamos decir: dime con quien posas y te diré a qué moral respondes.

Por si esto fuera poco, Lionel Andrés Messi, junto a los últimos campeones del Mundo, oportunamente decidieron evitar -siquiera- pasar por la Casa Rosada[5] cuando lograron dicha consagración mundial, bajo el pretexto de: “no politizar el deporte”. Pareciera entonces, que el doble rasero ha triunfado nuevamente: ¿no es acaso un acto político el posar con Donald Trump?
La doble vara y la sumisión al imperio se hace presente una vez más: mientras se cercena el derecho de la Selección de Irán a rendir homenaje a las niñas asesinadas por el imperialismo yanqui-nazirlí en un partido oficial. Se felicita y hasta se destaca al capitán del seleccionado inglés Harry Kane, cuando -en pasados eventos deportivos oficiales- utilizó un brazalete con la frase “No discriminación” y hasta dedicó un gol a la causa del “poliamor” y a las reivindicaciones de género. Todo ello a pesar de que la FIFA le impidiera a la selección inglesa y a otras selecciones europeas emplear el brazalete originalmente previsto con la frase “One Love”.[6] Del mismo modo: ¿no podría -el audaz Harry Kane- junto con su selección haber propuesto un brazalete para el presente mundial que dijese “No más invasiones” o “No más bombardeos a escuelas”?
De cualquier forma, estos casos analizados -sin poner en tela de juicio lo justo de las reivindicaciones- puede servirnos para evaluar cuando es permitida una expresión y cuando censurada por los defensores de los intereses imperiales. En algunos casos, lo superficial o la estanqueidad hacia un sólo grupo social minoritario, hace que el “reclamo” no afecte ni haga la más mínima mella a los intereses imperialistas: todo lo contrario, le son útiles para distraer y fragmentar (no olvidemos la máxima: “divide y reinarás”) y justificar la existencia de la mentada libertad de expresión, entre otras consecuencias buscadas adrede en el manejo de la masa social.
Nadie podrá decir que Diego Armando Maradona -el único y eterno 10 de la Selección Argentina- ha cometido “errores”, a los que fue empujado por los mismos quienes luego le “cortaron las piernas”. ¿En dónde? Ahh… ¡claro!: nada más ni nada menos en el -sospechoso- Estados Unidos. Sin embargo, tampoco podrán dejar de aseverar que siempre reconoció sus orígenes, defendió a su país y a sus «colegas obreros» del deporte.
Grandes ejemplos para las generaciones futuras
Por el contrario, estos “nuevos millonarios” son presentados por periodistas y formadores de opinión pública como personajes “limpios” y bajo el sentido común de bondad: “qué bueno que es”, “qué gran ejemplo”. Mientras apoyan a personajes como Javier Milei, que no hacen otra cosa que entregar la soberanía argentina sumiendo al pueblo en el ¿sería exagerado llamarlo: genocidio? de la pobreza. Nos preguntamos: ¿por qué? Acaso por «quedar bien con Dios y con el Diablo» (¿con Diego Maradona y con Trump?)
Todos esos jugadores y directores técnicos ven crecer sus arcas conforme avanza el tiempo y la pauta publicitaria. Tal vez por eso no les hace ningún calosfrío el participar de publicidades ligadas a las casas de apuestas virtuales. Eso sí, aclarando “no juegues si sos menor”, como si ello revistiera a la práctica de la apuesta de Ética (seas mayor o menor de edad) o como si ello solucionase el problema de la ludopatía. Ello sumado a la participación en otros productos de consumo con fuerte repercusión en los problemas de adicción e insalubridad como la comida chatarra y el alcohol.


¿Será que su situación -de millonarios- les impide entender que sólo son piezas del tablero de ajedrez de un hábil conglomerado de verdaderos dueños del mundo? O es que tal vez ¿la costumbre al confort y el lujo sean más fuertes que la voluntad de rebelión? ¿confundirán acaso sus obras “benéficas”-caritativas y/o de mecenas con verdadera solidaridad o más grave aún con el humano deseo de igualdad de derechos para todo ser humano por el simple hecho de serlo?
Se puede ver a muchos de estos jugadores y técnicos persignarse y resulta evidente que no lo hacen siguiendo los preceptos de caridad de San Luis Don Orione ni de los conceptos convertidos en ejemplo por el mismo Jesús: de vivir en la humildad y la austeridad, de no poseer más que ningún otro ser humano. Tal vez podrían preguntarse: ¿es justo que mientras yo disfruto de lujos y ostentaciones, niños mueran de hambre y frío? ¿no resulta obsceno que mi sueldo sea mayor que el de quien investiga curas para diversas enfermedades e incluso que mis ingresos sean mayores que los de quienes cuidan la salud de todos recolectando los residuos y ejecutando la limpieza de los espacios públicos? ¿si juntásemos nuestras fortunas y en un acto de real solidaridad y altruismo podríamos pagar la deuda externa del país o al menos colaborar? ¿no sería ese el verdadero acto de “dar sin esperar nada a cambio” que propugna el Dios al que le rezo?
Cabe destacar que en un momento en que el Planeta se encuentra en decadencia ambiental (cambio climático), en plena Tercera Guerra Mundial (con el Genocidio de Palestina incluido), los actuales -más que amenazas- verdaderos intentos de exterminio de la población iraní (por no agregar las miles de invasiones, bloqueos criminales a países soberanos, así como los secuestros y promoción de Dictaduras que pesan en el historial de EEUU e Israel); se está transmitiendo con total impavidez y una criminal muestra de falta de empatía el Mundial de Fútbol de la FIFA, que abala sólo las manifestaciones sumisas mientras criminaliza a los gestos de humanidad de Lamine Yamal y la selección de Irán.
¿Dignidad? ¿ejemplo? Ejemplo de dignidad son estos últimos que recuerdan a aquellos medallistas olímpicos estadounidenses -pertenecientes a la comunidad afrodescendiente- que festejaron con los puños en alto, rindiendo homenaje a quienes se lo merecen: los Panteras Negras. Cabiendo destacar, que por ese acto fueron ninguneados y hasta convertidos en sepulcros civiles por parte del Estado Norteamericano (vaya Estado defensor de la “libertad”).
Ningún miembro del seleccionado argentino -ni jugadores ni cuerpo técnico- son un “buen ejemplo” para las generaciones más jóvenes, promoviendo hábitos ligados a los juegos de azar y a la ingesta de hamburguesas: corolarios de la conquista cultural de USA (solo faltaría que regresen las publicidades de cigarrillos). Ah… y por si faltase algún elemento para favorecer a EEUU en el campo de la batalla cultural, el director técnico -Scaloni- secundado por Walter Samuel, culmina por cosificar a los seres humanos con la “intención” de llevar a la “hinchada argentina” por medio de una transacción mercantil a través de una página web de compra-venta de artículos.
Entonces: que son “buenos” y que están “limpios”. Que los consumos que promueven no sean ilegales no impide que estos “buenos tipos” estén alentando prácticas ligadas a flagelos como la obesidad y los juegos de azar, entre otros. Prácticas que ninguna madre o padre consciente desearía alentar en sus hijos.
Por todo ello, quienes escriben estas líneas estamos convencidos de que estos jugadores y este cuerpo técnico no deberían representar los sentimientos argentinos -y mucho menos los ideales nuestroamericanos-. Nos tendría sin cuidado el hecho de que esta selección gane o pierda, exceptuando que su triunfo o el de la selección de EEUU -o ¡qué mejor que aún que una final entre EEUU-Argentina! diera lugar a la presencia en las tribunas y por qué no en la cancha/campo de juego a los mismos Donald Trump, Messi y Milei. En ese caso tal vez lo inviten al genocida Netanyahu, para completar el cuadro de imperialistas con sus «seres coleccionables» y demás desclasados.
Este mundial de fútbol se asemeja más al de Argentina-1978 o a las olimpíadas que tuvieron como anfitriones a los nazis, que a una “mera competencia deportiva”. Ya que de acuerdo al sentido común predefinido y reproducido adrede y hasta el hartazgo: hay que separar el deporte de la política.
Aquellos quienes así lo consideren, no merecerán más que las rizas y comentarios equivalentes a las de Máximo Gorki, cuando le fuera solicitado que dejase de lado la política para participar de un encuentro literario: eso -estimados- es IMPOSIBLE si nos pretendemos humanos y por ende animales políticos.[7]
D.S. Lic. Eugenio Rolón (h)

D.S. Lic. Ernesto Eugenio Rolón (n)

[1] https://www.bbc.com/mundo/articles/ck74vx1wn39o
[2] https://www.dw.com/es/departamento-de-justicia-eeuu-da-por-concluida-revisi%C3%B3n-del-caso-epstein/a-75755450
[3] https://www.nytimes.com/es/2026/03/14/espanol/america-latina/messi-trump-controversia-argentina.html
[4] Obra literaria del dramaturgo argentino Agustín Cuzzani, llevada al plano del séptimo arte por René Mugica.
[5] Nombre con el se conoce a la Casa de Gobierno de la República Argentina.
[6] https://www.clarin.com/deportes/amenaza-sanciones-harry-kane-utilizo-brazalete-visibilizar-reclamo_0_gbLnvl90aB.html
[7] Agradecemos los aportes del Lic. Ramón Esteban a la presente nota.





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