Por Aldo Martín – https://aldomartin.ar/
Autor de la Imagen: Daniel Martin (https://www.dmdesign.com.ar/)
Las mafias económicas rusas: de la Unión Soviética al crimen organizado global
Durante las últimas tres décadas, el colapso de la Unión Soviética dio origen a una nueva clase de oligarcas ultrarricos y a sofisticadas redes criminales transnacionales que han penetrado profundamente las economías occidentales. Lo que comenzó en la década de 1990 como un caótico acaparamiento de activos y bandas de protección, evolucionó en la década de 2000 hasta convertirse en un sistema sofisticado de lavado de dinero, inversión inmobiliaria y operaciones de influencia política que abarcan Europa, Estados Unidos y más allá.
La invasión de Ucrania en 2022 aceleró los esfuerzos occidentales para desarticular estas redes mediante sanciones y operaciones policiales coordinadas. Sin embargo, a pesar de estas medidas, las mafias económicas rusas continúan operando con una resiliencia notable, explotando criptomonedas, empresas fantasmas y vacíos legales en más de 30 países.
Fase 1: La década de 1990 – El Salvaje Este
El colapso de la Unión Soviética creó un vacío de poder en el que floreció el crimen organizado. En 1996, el número de grupos criminales había crecido de 785 durante la era de Gorbachov a aproximadamente 8.000. El propio Kremlin reconoció que la mafia rusa controlaba cuatro de cada diez negocios y el 60% de las empresas estatales, y que las firmas extranjeras pagaban hasta el 20% de sus beneficios a las redes de crimen organizado.
Esta época estuvo marcada por una violencia extrema: casi 100 banqueros fueron asesinados en cinco años, junto con periodistas, hoteleros y políticos. Grupos criminales como la Solntsevskaya (con unos 5.000 miembros estimados) y la Dolgopruadnanskaya se especializaban en drogas, contrabando de armas y extorsión. La figura más poderosa de este período fue Semyon Mogilevich, un multimillonario clandestino vinculado al escándalo de lavado de dinero del Bank of New York.
Los primeros grupos importantes fueron los «Vory v Zakone» (Ladrones de Ley), personajes sometidos a un estricto código criminal que se negaban a cooperar con el Estado. Antiguos agentes de la KGB se unieron a las nuevas bandas criminales, aportando experiencia en inteligencia estatal al crimen organizado.
Fase 2: La década de 2000 – De matones a capos de traje
A principios de la década de 2000, el hampa había experimentado una profunda transformación. Los antiguos «ladrones de ley» fueron reemplazados en gran medida por los «avtoritety» (autoridades), figuras híbridas que combinaban intereses comerciales, conexiones políticas, acceso a recursos estatales y participación en el crimen transnacional.
Los clanes caucásicos cobraron protagonismo en este nuevo ecosistema, legitimando sus operaciones a través de alianzas con funcionarios corruptos de las fuerzas del orden y estructuras offshore para gestionar el tráfico de drogas, el contrabando y las adquisiciones corporativas agresivas. Los capos criminales de hoy se alían cada vez más con figuras del aparato estatal, sin respetar los antiguos «códigos de honor» de la mafia.
La escala de la ambición llegó a extremos sorprendentes: una banda intentó vender un submarino ruso a traficantes colombianos.
Fase 3: La era de los oligarcas – Sanciones, embargos e investigaciones
Román Abramóvich
El oligarca más prominente bajo escrutinio es Román Abramóvich. Las autoridades de Jersey lo están investigando por sospechas de lavado de dinero relacionado con «pagos por corrupción» realizados en la década de 1990 para mantener el control sobre la empresa petrolera rusa Sibneft. Los fiscales sospechan que cientos de millones de dólares circularon a través de cuentas bancarias suizas, y que empresas bajo su control violaron sanciones económicas después de que él fuera sancionado en marzo de 2022. Los beneficios de su venta de Sibneft por 13.000 millones de dólares en 2005 se depositaron en cuentas de entidades con sede en Jersey.
Un juez del Tribunal Superior de Inglaterra dictaminó en 2012 que Abramóvich realizó «pagos sustanciales en efectivo» en la década de 1990 para obtener un patrocinio e influencia política indispensables, un tipo de apoyo conocido como «krysha» (o «techo»).
Petr Aven
Petr Aven, un multimillonario ruso sancionado por el Reino Unido en marzo de 2022, fue objeto del primer decomiso permanente de activos sancionados en el Reino Unido bajo la legislación contra el lavado de dinero. En julio de 2024, la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) aseguró una incautación de 780.000 libras esterlinas.
Incautaciones en la Costa Azul Francesa
En octubre de 2024, las autoridades francesas incautaron bienes inmuebles y automóviles de lujo en la Costa Azul por un valor estimado de 75 millones de dólares como parte de una investigación por lavado de dinero vinculada a los empresarios rusos Ruslan Goryukhin y Mikhail Opengeym. La investigación se centró en una serie de transacciones inmobiliarias entre 2012 y 2014 financiadas con préstamos de empresas offshore en Chipre y las Islas Vírgenes Británicas. Goryukhin fue director de Stroygazmontazh, una empresa de construcción fundada por Arkady Rotenberg, un oligarca ruso y estrecho colaborador de Putin.
Las redes Smart y TGR: Un lavadero de miles de millones de dólares
El mayor avance en la aplicación de la ley se produjo en diciembre de 2024 con la Operación Destabilise, una investigación internacional coordinada por la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido, con la participación de EE.UU., Francia, Irlanda y los EAU.
La operación expuso dos redes interconectadas de habla rusa, Smart y TGR, que operaban un servicio global de lavado de dinero en más de 30 países.
Cómo funcionaban las redes
Las redes permitían a los delincuentes convertir efectivo en criptomonedas y viceversa, creando un «servicio mutuamente beneficioso» que agilizaba el movimiento de fondos ilícitos. Los grupos criminales en Rusia con criptomonedas se conectaban con bandas de narcotráfico que tenían la misma cantidad de dinero en efectivo en otro lugar. Las redes organizaban que las bandas recibieran el pago en moneda virtual a cambio de su efectivo, que luego se blanqueaba fuera del país a través de empresas con gran flujo de efectivo, como las constructoras.
Las entregas de efectivo en la calle en el Reino Unido iban seguidas casi inmediatamente de movimientos de criptomonedas del mismo valor.
Figuras clave
- Ekaterina Zhdanova (red Smart): Una glamurosa empresaria siberiana que apareció en las portadas de varias revistas de negocios. Fue sancionada por EE.UU. y se encuentra bajo custodia en Francia.
- George Rossi (Grupo TGR): Un ciudadano ruso de origen ucraniano que se cree que controla el Grupo TGR. Su paradero actual se desconoce.
Clientes y usuarios
El lavadero atendía a una «poco santa alianza» de clientes:
- Oligarcas rusos que buscaban eludir restricciones financieras para comprar propiedades en el Reino Unido.
- Ciberdelincuentes con millones en criptomonedas.
- Bandas de narcotráfico en las calles del Reino Unido.
- El cártel Kinahan (crimen organizado irlandés).
- Operaciones de espionaje ruso.
- El propio Estado ruso, incluido el traslado de fondos de la cadena de televisión estatal RT a periodistas en el Reino Unido.
Se detuvo a 84 sospechosos y se incautaron más de 20 millones de libras (40 millones de dólares) en efectivo y criptomonedas.
Penetración geográfica
Las mafias económicas rusas han establecido importantes cabezas de puente en todo Occidente.
Reino Unido
Londres ha sido durante mucho tiempo el «refugio global para la riqueza sospechosa de las élites rusas y euroasiáticas». Transparency International informó que 1.500 millones de libras en propiedades, principalmente en Londres, fueron adquiridas por rusos acusados de corrupción. El Reino Unido fue un centro clave para las redes Smart y TGR, con el lavadero teniendo «tentáculos en todas las partes del Reino Unido».
Francia
La Costa Azul francesa se ha convertido en una base ideal para las redes criminales ruso-caucásicas, no solo para vivir en el lujo, sino para expandir su influencia a través de la compra de propiedades, empresas fantasmas y la explotación de vacíos legales. Estas redes se especializan en blanquear dinero a través de bienes raíces, infraestructura turística y la industria de los yates.
España
En febrero de 2025, la policía española desarticuló una red de lavado de dinero de la mafia rusa que operaba como una «auténtica empresa multinacional de lavado de dinero», procesando hasta 300.000 euros al día en ciudades como Madrid, Málaga y Marbella. La red cobraba una comisión del 2-3% por transferencia y trabajaba con mafias albanesas, serbias, armenias, chinas, ucranianas y colombianas.
Estados Unidos
Las redes del crimen organizado ruso operan en al menos 26 ciudades estadounidenses, con 200 grandes organizaciones criminales euroasiáticas operando en todo el mundo y formando alianzas con sus homólogas criminales en 50 países.
El nexo mafia-Estado
Una evolución crucial ha sido la integración del crimen organizado con el aparato estatal ruso. Los analistas describen un modelo que «fusiona servicios de inteligencia, oligarcas y redes criminales transnacionales para lograr objetivos geopolíticos».
Desde la invasión de Ucrania, Rusia ha estado «utilizando deliberadamente el crimen organizado» y subcontratando un número creciente de operaciones en el extranjero a grupos criminales con sede en Rusia, en gran parte debido a la expulsión de agentes de inteligencia rusos de las embajadas europeas.
Las redes del crimen organizado ruso-euroasiático (conocidas en la policía alemana como REOK) han sido identificadas como un área de preocupación clave por las autoridades alemanas, y Rusia utiliza cada vez más redes criminales para llevar a cabo operaciones de sabotaje y asesinato en Europa. Un estudio identificó 110 incidentes cinéticos vinculados a Rusia desde 2022, que ocurren con mayor frecuencia en Polonia y Francia, y al menos 35 de los 131 individuos identificados tenían antecedentes penales.
Sanciones y sus límites
Las sanciones occidentales han apuntado a numerosos oligarcas, entre ellos Román Abramóvich, Petr Aven, Mijaíl Fridman y Alisher Usmanov. Sin embargo, los críticos señalan que de los 200 rusos más ricos según Forbes, apenas una cuarta parte está en las listas de sanciones occidentales.
Algunas sanciones se han revertido: en 2025, la UE eliminó al multimillonario ruso Vyacheslav Kantor de su lista de sanciones bajo la presión de Hungría y Eslovaquia. El Tribunal de Justicia de la UE también retiró a Fridman y Aven de las listas de sanciones por falta de justificación.
Las redes Smart y TGR fueron diseñadas específicamente para ayudar a los rusos sancionados a eludir estas restricciones financieras.
Conclusión
A lo largo de los últimos 30 años, las mafias económicas y los oligarcas rusos han evolucionado desde violentas bandas postsoviéticas hasta sofisticadas redes transnacionales profundamente arraigadas en los sistemas financieros occidentales. La convergencia de oligarcas, crimen organizado e inteligencia estatal ha creado un ecosistema poderoso y resistente que ha demostrado ser extremadamente difícil de desmantelar.





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