El presidente de Ecuador, Daniel Noboa llega a China para iniciar una visita de Estado.

Nicolás Salcito

Propietario y director de Haciendo Camino Ediciones Águila Mora Declarada de Interés Cultural (Res. Nº 2379/14)

agosto 23, 2026

Por Aldo Martín  –  https://aldomartin.ar/

Ecuador entre Washington y Beijing: Noboa juega a dos bandas

Sí. Políticamente, la noticia es bastante más importante de lo que parece a primera vista. No se trata simplemente de una visita comercial: Noboa está intentando equilibrar la relación de Ecuador con Estados Unidos y con China, dos potencias que compiten cada vez más por influencia en América Latina.

1. Noboa no está «girando hacia China»; está diversificando

Noboa ha mantenido una relación particularmente estrecha con Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad, narcotráfico y cooperación contra el crimen organizado. Pero al mismo tiempo China se ha convertido en un socio comercial fundamental para Ecuador.

De hecho, el propio Noboa había señalado que Ecuador debía mantener relaciones tanto con Estados Unidos como con China y otros grandes socios comerciales.

Por eso, políticamente, el mensaje es:

«Ecuador puede ser aliado de Estados Unidos en seguridad y, al mismo tiempo, socio económico de China.»

Esto es importante porque evita que Ecuador quede atrapado completamente dentro de la órbita de una sola potencia.


2. La reunión con Xi tiene un significado político mayor

No es lo mismo visitar China y reunirse con funcionarios económicos que ser recibido por Xi Jinping.

La visita de Estado del 16 al 23 de agosto fue realizada por invitación de Xi, y contempla reuniones con el presidente chino y otros altos funcionarios.

En diplomacia, una visita de Estado tiene un nivel protocolar y político superior al de una visita comercial.

China está transmitiendo algo:

Ecuador es un país que Beijing considera estratégicamente importante.

Y Noboa está transmitiendo algo equivalente:

Ecuador quiere tener acceso directo a la segunda gran potencia mundial.


3. Hay una cuestión económica enorme detrás

China es un mercado muy importante para productos ecuatorianos, particularmente camarón, banano y otros productos de exportación. Al mismo tiempo, las empresas chinas tienen una presencia considerable en infraestructura ecuatoriana.

Aquí aparece una cuestión política fundamental:

Ecuador necesita mercados, inversiones e infraestructura. China tiene capital, empresas y capacidad para financiar grandes proyectos.

Por eso la relación puede ser extremadamente conveniente para Quito.

Pero también genera una pregunta:

¿Hasta qué punto una dependencia económica puede transformarse posteriormente en dependencia política?

Ese es uno de los puntos que Washington observa con atención.


4. El antecedente de Coca Codo Sinclair es especialmente interesante

Hay además un asunto que no debería pasar desapercibido: Coca Codo Sinclair, la enorme central hidroeléctrica construida por la empresa china Sinohydro.

El proyecto se convirtió en un problema político para Ecuador debido a cuestionamientos relacionados con defectos y problemas estructurales. La situación sigue formando parte de la agenda bilateral.

Por eso, cuando Noboa se sienta con Xi, no solamente se habla de «más comercio».

También aparecen cuestiones como:

  • infraestructura;
  • energía;
  • inversiones;
  • financiamiento;
  • seguridad económica;
  • acceso al mercado chino;
  • proyectos estratégicos.

5. Y aquí aparece Estados Unidos

Esta es, para mí, la parte políticamente más interesante.

Noboa necesita a Estados Unidos por razones de seguridad, pero necesita a China por razones económicas.

Eso coloca a Ecuador en una posición parecida a la que están adoptando varios países latinoamericanos:

no elegir completamente entre Washington y Beijing.

Es una política de equilibrio pragmático.

Washington puede decir:

«Necesitamos que Ecuador sea un socio estratégico en seguridad.»

Beijing puede decir:

«Necesitamos que Ecuador sea un socio económico estratégico en América Latina.»

Y Noboa puede responder:

«Necesito a los dos.»


6. China también está jugando una partida geopolítica

Hay que mirar la visita desde el lado chino.

China no necesita solamente vender productos a Ecuador. Busca construir una red de relaciones políticas, comerciales, financieras y tecnológicas en América Latina.

Ecuador es interesante porque tiene:

  • salida al Pacífico;
  • producción agroexportadora;
  • recursos naturales;
  • necesidad de infraestructura;
  • necesidad de inversión;
  • una relación privilegiada con Estados Unidos en materia de seguridad.

Por lo tanto, para Beijing, fortalecer la relación con Quito también tiene un componente geopolítico.


7. Y hay otro detalle: el Tratado de Libre Comercio

La relación económica tampoco empieza ahora. Ecuador y China vienen profundizando sus vínculos comerciales desde hace varios años y el TLC entre ambos países entró en vigor en 2024; la visita actual busca continuar esa agenda.

Por eso yo no interpretaría la llegada de Noboa a Beijing como un acontecimiento aislado.

Es más bien la siguiente etapa de una estrategia de acercamiento económico que ya comenzó.


Entonces, ¿qué está haciendo realmente Noboa?

Yo lo resumiría así:

Noboa está intentando convertir la rivalidad entre Estados Unidos y China en una oportunidad para Ecuador.

Estados Unidos se ha convertido en un socio central de Ecuador en materia de inteligencia, seguridad y cooperación militar, particularmente frente a las organizaciones criminales que utilizan al país como plataforma para el tráfico internacional de cocaína. Pero esta cooperación responde simultáneamente a intereses ecuatorianos y estadounidenses: Quito busca contener una violencia que amenaza al Estado, mientras Washington busca impedir el ingreso de drogas a su mercado y reforzar su posición estratégica en el Pacífico sudamericano.

El problema es que ambos países pueden coincidir en quién es el enemigo —las organizaciones criminales— sin necesariamente coincidir en cuáles son las causas profundas del fenómeno ni en hasta dónde debe llegar la intervención estadounidense.

China puede proporcionarle:

mercado + inversión + infraestructura + financiamiento + comercio.

El problema es que esta estrategia tiene un límite.

Cuanto más importante se vuelva China para la economía ecuatoriana, mayor será el costo político de enfrentarse posteriormente con Beijing.

Y exactamente lo mismo ocurre en sentido contrario con Estados Unidos.

Ahí aparece el verdadero dilema de Noboa.

Porque China le ofrece a Ecuador una puerta económica, mientras Estados Unidos le ofrece una arquitectura de seguridad.

Y Ecuador puede necesitar ambas.

Pero cuanto más depende de Washington para su seguridad y de Beijing para su economía, más delicado se vuelve mantener una política exterior verdaderamente autónoma.

Por eso la verdadera pregunta no es:

«¿Noboa se está acercando a China?»

La respuesta es claramente .

La pregunta políticamente más interesante es:

¿Puede Ecuador mantener simultáneamente una alianza estratégica con Estados Unidos y una asociación económica cada vez más profunda con China sin terminar condicionado por alguno de los dos?

Ahí está el verdadero trasfondo de la visita.

Y hay un elemento adicional que puede hacer todavía más interesante el análisis: Noboa no está haciendo este movimiento en un vacío latinoamericano. Otros gobiernos de la región están profundizando sus vínculos con Beijing mientras mantienen relaciones con Washington. Eso está produciendo una especie de competencia silenciosa por América Latina, mucho más económica y diplomática que militar.

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