Por Raúl Montenegro
De: Aldo Martín (www.aldomartin.ar)
Carta de un amigo:
Así es Aldo. Somos una exitosa especie, fallida y fallada. Mucho SpaceX, IA, paneles solares y convenios de Naciones Unidas, pero la vida tal cual la conocimos, la de alta biodivesidad, la única que puede garantizarnos un poco más de tiempo de supervivencia como especie, sucumbe ante nuestros «éxitos culturales» sin ser comprendida (vida que sin problemas nos sobrevivirá a nosotros, pues no está en peligro como fenómeno), y sin ella, sin esa biodiverdidad actuante y actuando la que verdaderamente está en peligro es nuestra especie.
Tarde comprenderemos que lo descubierto independientemente por Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, el mecanismo evolutivo, nos estaba alertando sobre los peligros letales de ser transitoriamente exitosos.
Lo que no comprendimos es que el éxito de una especie cualquiera solo se mantiene en el tiempo … en tanto ese éxito sea parte integrante de un éxito biodiverso y ecosistémico «colectivo», con miles de especies ecológica y cambiantemente ensambladas. Ser dominantes, exitosos (sic), falsamente independientes de ese colectivo ecológico feroz, nos convierte en la especie más ardorosamente enamorada de sí misma y de su «glamour» científico y tecnológico.
Somos tan estúpidos y básicos que seguimos sin darnos cuenta que no es posible ser ecológicamente exitosos sin coexistir con esa biodiverdidad y ecodiversidad, y sin darnos cuenta que además de no entender la biosfera, tampoco entendimos, ni entendemos:
Aspectos que no comprendimos como especie
a)
Que la inteligencia humana tal cual la conocemos, y sobrevaloramos, acelera nuestros desvaríos culturales. Incluido en esos desvaríos la IA, armamentismo, guerras, propiedades privadas, éxito demográfico, consumismo, crimen organizado, aceptación por igual de la pobreza y la riqueza. La lista sigue.
b)
Que somos una especie fracasada en términos de supervivencia a largo plazo. Una especie que sigue sin percatarse de su ruidosa, biocida, homicida y prematura caída como experimento evolutivo.
Debe ser la primera vez que una especie es consciente de ser una especie en plena evolución, y que teniendo las herramientas para auto regularse, optó mayoritariamente por el suicidio de especie cultural.
Logramos detectar agujeros negros en el espacio exterior y podemos «ver» virus invisibles al ojo humano, pero hemos sido incapaces de ver y entender la biosfera y nuestra propia y descomunal estupidez.
Autor
Prof. Dr. Raúl Montenegro
Biólogo
Email: biologomontenegro@gmail.com





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